
y piensas,
hubo horas de silencio en una casa
cuando las tardes se vaciaban
de familia, de amigos
y el deseo de soledad
te tomaba para emprender
una búsqueda sin riesgos
ahora aquellas tardes no existen
porque no existe aquella casa
ni aquella luz
y piensas,
la luz nunca vuelve
Isabel,
ResponderEliminarExtraordinario poema...latente, vivo.
gracias,
ResponderEliminares un placer tener lectores como tú
Cuántos recuerdos despertó este poema en mí...
ResponderEliminarAquella casa tampoco existe ya..
Besos