La muerte,
aquí,
se sobrelleva.
Mire usted,
este clima adormece.
Hasta las flores
bostezan
y
los pájaros son perezosos.
Cuando murió mi marido
el salitre,
en pocos días,
se comió su nombre.
A él
le hubiera gustado.
aquí,
se sobrelleva.
Mire usted,
este clima adormece.
Hasta las flores
bostezan
y
los pájaros son perezosos.
Cuando murió mi marido
el salitre,
en pocos días,
se comió su nombre.
A él
le hubiera gustado.
Maravilloso poema. Y precioso el collage
ResponderEliminarMe alegra que te gusten.
ResponderEliminarLola