jueves, 17 de marzo de 2011

Poema Juan De Lapala



Vincent (El torturador, 2005)


Me ciegan tus soles
y tus lúcidos amarillos.
Me pausan el alma
las comas “de este nadie”.
Toco bajo el vendaje
de tus óleos
esos ausentes recovecos
que hiciste símbolo de tu dolor.
Demasiado pesó tu cruz, hombre,
y sé que tres veces caíste
antes de amputarte entero.
Aún te observamos cabizbajos,
yo y tus girasoles tristes.