lunes, 19 de enero de 2009

35/10, un poema de Sharon Olds



35/10

Mientras cepillo el pelo oscuro y

sedoso de mi hija ante el espejo

veo el canoso resplandor de mi cabeza,

la sirvienta llena de canas que está detrás. ¿Por qué será

que justo cuando comenzamos a marcharnos

ellos llegan, las dobleces del cuello

haciéndose evidentes mientras que los delicados huesos de sus

caderas se afilan? Mientras mi piel muestra

sus marcas resecas, ella se abre como una flor

pequeña y pálida en la punta de un cactus;

cuando mis últimas oportunidades de concebir un hijo

se me escapan por el cuerpo, restos inútiles,

su bolsa llena de óvulos, redondos y

compactos como yemas de huevo duro, está a punto de

hacer saltar su broche. Le cepillo el pelo enredado

y fragante a la hora de acostarse. Es una vieja

historia -la más antigua que existe en la tierra-

la historia del testigo.

SHARON OLDS

Los muertos y los vivos. Traducción de J. J. Almagro y Carlos Jiménez. Bartleby Editores. Madrid, 2006

1 comentario:

Annabel M. Z. dijo...

La historia de la generosidad y el amor también.
Saludos.