viernes, 18 de febrero de 2011

EL TÚNEL


Adormecida por el humo de los coches
Y deslumbrada por sus faros,
Me he quedado aquí aferrada a una pared de sudor.
Mis ojos viajan por las esferas celestes
Y me dejo acariciar con su música divina como un perro dormido.
Atrás he dejado mi rostro de mujer,
Porque soy la tenebrosa sombra que proyectan las luces amarillas del túnel.
Amarillo celofán, amarillo de luz pintada.
Envuelta estoy en amarillo como una flor a punto de marchitarse.
Me ahogo en este submundo de cloacas, ratas y aceite de coche.
El largo silencio que conduce al amanecer de los motores.
Soy una indigente que pide con un vaso de plástico en la mano
Entre coches que me serpentean y me evitan como a una leprosa.
Soy la mujer de la luz amarilla, vestida de agua y celofán
Entre las galerías de humo y los espejos retrovisores.
Soy la mujer que acecha en el túnel.

L. Fraga.