domingo, 6 de junio de 2010

STREEP-TEASE (por Lucía Fraga)

Me voy a desnudar para ti
Como si fuera un rito ancestral y mítico,
Lenta,
Suavemente.
Dejando que se despiertan mis sentidos
Y que mi cuerpo hable y mi boca calle.

Acaricio mi cuerpo por encima del vestido,
Mientras mi piel ya se encarga de erizarse.
Paso las manos de los pechos a las caderas
Y siento un temblor dentro de mí que quiere continuar.

Me suelto el pelo que llevaba atado en una coleta
Y me agito para que mi melena caiga sobre mis hombros.
Sigo tocándome a través de la ropa
Y tú hipnotizado, me ayudas con la cremallera.

Ya está en el suelo el velo encantado
Que cubría mi carne de tu mirada lasciva,
Pero ahora, aún queda lo más delicado
Y tú ya clavado en la silla ardiendo en deseo.

Mi sujetador de tul negro te niega parte de mis pezones,
Tapados por medio raso negro envidioso y egoísta
Que se lo quieres comer a fuerza de tela y encaje.
Los corchetes ya están sueltos...pero mis pechos siguen cubiertos.

El escaso vello de mi pubis parece una pradera
A la que un cielo primaveral se ha vuelto negro.
Negro tul que todo lo oscureces y hasta los muslos enlutas.
He dejado sólo una lámpara en el suelo.

Cierro los ojos y me aprieto los pechos
Rezando una letanía de lenguaje corporal,
Repitiendo entre dientes “eres mío, no soy tuya”
Mientras me bajo las tiras del sujetador.

Las pongo bajo las axilas frescas y sensuales
Y,
Poco
A
Poco,
Me siento entre tus piernas prestas a saltar.

Me vas quitando la braga al besar mi espalda inmaculada.
Al suelo la tiraste.
Un triste pedazo de tul ensalivado.
Y agarras mis nalgas como dos esferas celestiales.

Me giras y hundes en mi escote tu cara de sátiro;
Con los dientes vas quitando aquello que yo dejé.
Y mis pechos al aire te enloquecen,
Con su llana redondez y esa flor en el centro que es de rosa y jazmín.

Mis rosados pezones brillan con tu saliva
Y yo siento la rapidez de tu lengua sobre mis rosas claras.
Soy de mármol en un cuarto oscuro y tus manos morenas
Que no se cansan de acariciar mis pechos hasta hacerte llorar.

Bautizas con tus lágrimas mis senos,
Das sentido a la ceremonia ritual.
Me coges en brazos como si fuera una niña
Y me empiezas a lavar el maquillaje.

Despiertos mis sentidos,
Desnuda sacerdotisa soy.
Yo, dura como la roca
Y tú, un sacrificio al dios del Metal.
Muere, con mi afilado cuchillo
Oculto entre mi piernas.

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